Mar de Pensamientos

miércoles, octubre 25, 2006

Sueños Que Navegan



Quiero decirte que anoche sobre el mar las gaviotas

dejaron de ser blancas, y fueron brillantes

La luna, ese misterio de plata y sal

cambio los colores de la mañana....

Anoche mis sueños dejaron de ser de humo

y se transformaron en barcos de papel....

y los arroje al mar para que las gaviotas

les indique el camino hacia rumbos nuevos.


La luna prendio sus motores y ellos dejaron

la pasividad de la almohada

la quietud de la cama, el perfume de las sabanas

y mi cuerpo quieto se estiro para alcanzarlos.

Imposible cautivar los sueños que fueron mios

atraparlos para dejarlos atesorados

y ya son de nadie, solo navegan

e intentan aquietarse en muelles de piel.


Si acaso en la brisa de la noche

una rafaga distinta mueve tu pelo

recuerda que mis sueños navegan...navegan

y buscan tus sueños.

lunes, octubre 23, 2006

La Historia del carpintero



Había una vez un viejo carpintero que, cansado ya de tanto trabajar, estaba listo para acogerse al retiro y dedicarle tiempo a su familia. Así se lo comunicó a su jefe, y aunque iba a extrañar su salario, necesitaba retirarse y estar con su familia; de alguna forma sobrevivirían. Al contratista le entristeció mucho la noticia de que su mejor carpintero se retiraría y le pidió por favor que si le podía construir una casa más antes de retirarse. El carpintero aceptó la proposición del jefe y empezó la construcción de su última casa, pero, a medida que pasaba el tiempo, se dio cuenta de que su corazón no estaba de lleno en el trabajo.

Arrepentido de haberle dicho que sí a su jefe, el carpintero no puso el esfuerzo y la dedicación que siempre ponía cuando construía una casa y la construyó con materiales de calidad inferior. Esa era, según él, una manera muy desafortunada de terminar una excelente carrera, a la cual le había dedicado la mayor parte de su vida. Cuando el carpintero terminó su trabajo el contratista vino a inspeccionar la casa. Al terminar la inspección le dio la llave de la casa al carpintero y le dijo: "Esta es tu casa, mi regalo para tí y tu familia por tanto años de buen servicio".

El carpintero sintió que el mundo se le iba... Grande fue la vergüenza que sintió al recibir la llave de la casa, su casa. Si tan solo él hubiese sabido que estaba construyendo su propia casa, lo hubiese hecho todo de una manera diferente.

Así también pasa con nosotros. A diario construimos relaciones en nuestras vidas, y en muchas ocasiones ponemos el menor esfuerzo posible para hacer que esa relación progrese. Entonces, con el tiempo es que nos damos cuenta de la necesidad que tenemos de esa relación. Si lo pudiésemos hacer de nuevo, lo haríamos totalmente diferente. Pero no podemos regresar.

Tú eres el carpintero. Cada día martillas un clavo, pones una puerta, o eriges una pared. Alguien una vez dijo: "La vida es un proyecto que haces tú mismo. Tus actitudes y las selecciones que haces hoy construyen la casa en la cual vivirás mañana".

lunes, octubre 09, 2006

Pensamientos...

La lógica dice que los conceptos contenidos en nuestro pensamiento y lenguaje son creaciones libres, no puede llegarse a ellos por la inducción provista por los sentidos. Sin embargo, no se trata de algo demasiado evidente, porque estamos acostumbrados a relacionar algunos conceptos con ciertas experiencias de los sentidos que provienen del mismo universo del concepto.

Cuando nos instalamos en las nociones más primitivas de la vida diaria, las costumbres ya consolidadas harán más difícil que reconozcamos a esas nociones como algo creado independientemente por el pensamiento. Haremos un papel si nos dedicamos a quejarnos de quienes intentan vivir de acuerdo con criterios propios. Es una maravilla ver con ojos propios, percibir y elaborar juicios sin permitir que la moda se interponga, ser capaces de contar lo visto y sentido, brevemente, en una sola frase o con una simple palabra artísticamente lograda.

Una persona que tan sólo lee publicaciones contemporáneas vive como lo haría un miope que se burlara de los anteojos. No se da cuenta de su dependencia de prejuicios y modas, de que jamás accede al conocimiento de otras cosas. Si una persona sólo toma en cuenta su elaboración mental, sin prestar atención al estimulo del pensamiento y experiencias de otros, no tiene mas calificativo que el de estrecho y rutinario.

La supervivencia de la humanidad siempre fue precaria, pero hoy esto es más cierto que nunca. Correr para ver quien se arma mas no es el modo de evitar una guerra. Por el contrario, cada escalón que se sube en esa dirección es un paso hacia la catástrofe. Durante las guerras, se acumula un odio que perdura después de terminadas porque hay demasiadas personas poderosas que persisten en actitudes intransigentes. No existe compatibilidad entre la lucha por la paz y la preparación para la guerra. Tendremos paz cuando en nuestro interior juntemos el valor necesario para decidirnos por ella. Debemos proponernos solucionar los problemas de modo pacífico, de lo contrario, no llegaremos a la paz que anhelamos. No se trata de un juego, es una circunstancia en la que la propia existencia esta en peligro.

Todos estamos comprometidos en la formación de la opinión pública y debemos obligarnos tanto a comprender lo que se necesita como a animarnos a decirlo claramente.